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madruga y la vieja es
más sorda que yo, así que podíamos charlar a pata ancha. El viejo me
contaba cuando contrabandeaban carne a Montevideo y de vuelta pasaba por
el hipódromo y llegaba pelao a la casa, y la vieja lo cagaba a palos y
ni de comer le daba. Mire que se reía ese viejo; buen vecino, servicial,
siempre dispuesto y eso que anda por los 80sss.
Así como
pude pase la primera etapa del dia. Cuando llegué a las casas la Susana
se deshacía en atenciones, andaba con la cola entre las patas. Como
pa’no, si me había echau pa’juera!!!
Viejo querés esto, viejo querés lo otro, te plancho la camisa, la
corbata, ayyy te voy a lustrar los zapatos. ¡Noo los zapatos no! le
dije, una refregada más y tocas la mano que está por dentro. Y sí, son
de cuando nos casamos allá en la Santa Teresita; deben tener más de dos
mil lustradas y por más que sea cuero (de las vacas de antes, no de las
de ahora) se gastan che.
A medida que pasaban las horas me ponía más nervioso. Llegaba la
hora de cambio de mando, qué emocion!!, A las 5 de la tarde ya estaba
entrajiao, encorbatao y perjumao. Llegan a casa la Irma y la Raquelita,
dos amigas de la Susana, muy chusmas las viejas. Se hacen las bobas pero
no se les escapa detalle; pero en este caso no pudieron disimular y
cuando me vieron con esa pinta de MATADOR exclamaron “¿Qué le pasa a
este, está loco?” No señoras, les dije, hoy asume el Juanchito y no me
lo quiero perder y voy con mis mejores galas. Si supieran que tenía un
agujero en la media derecha, justo en el talón, pero como no se ve pasa.
Dicen que
habría mucha seguridad, pero no creo que lleguen hasta hacerme sacar los
zapatos. Che, se me está haciendo largo esto, es que quiero compartir un
día tan especial con los amigos. Mejor la dejo aquí y cuando llegue a la
Intendencia se los cuento otro día...porque hasta se me piantó un
lagrimón… No es pa’menos, che.
Juancito
Intendente (II)
Les
cuento el final de la toma de mando el Juanchito.
Salgo de casa pa’la Intendencia en bici y la Susana, que salió a
despedirme, muy atinadamente me dice: “Viejo, andá en la moto de
Robertito, si llueve y con la bici sin guardabarros vas a ensuciar todo
el traje. Tenía razón la Su; entré la bici y me fui en la Zanelita del
hijo mayor. La SU me miraba alejarme, seguro que pensaría...”Qué lindo
está mi viejito entrajiau”… Porque no es por nada, pero yo soy la luz de
sus ojos.
Dejé la moto frente a la Catedral, lo que pasó es que tenía el
escape roto y metía un bochinche del diaaaablo. Le puse la cadena pa’que
no me la robaran, me acomodé el traje, la corbata, miré los zapatos..y
brillaban, che. De a poquito me fui arrimando; la gente contenta, las
banderas, los gorros. No sabía si había llegado a un santo o a un cambio
de mando. Rememorando en el tiempo me hacia acordar a la casa de Pololo,
la primer semana que llegaron la Gaby y la Raquel...¡Qué algarabía!!!!!.
Entre saludos y abrazos me fui arrimando y cuando quise acordar estaba
ADENTRO de la Intendencia, con toda la crema. Yo pensé pa’mí, seguro que
me confundieron con algún ministro o el vice presidente...porque si lo
vieran al loco (yo), era una pinturita.
Comenzó la música, era lógico.."en un ato tan solene no podía
faltar el hino". Pero no me gustó, el Himno lo debe ejecutar la
sinfónica.
Después los discursos; nada nuevo, todos siempre dicen lo mismo, y
hay una serie de palabras y frases que me rompen los oídos, tales como:
"Criterio cristalino", "transparencia", "austeridad", "equidad",
"eficacia", "justicia", "trabajaré para ustedes"... No he escuchado a un
político que no diga lo mismo.....y mirá cómo estamos. Por eso escuché
con cautela, no se crean que me comí la pildorita, esperaré por los
hechos.
Lo mismo dijo el cacique mayor en Montevideo: “Será un gobierno
cristalino, de y para el pueblo (lo primero que hizo es monopolizar la
oncología en su provecho). Se terminó el clientelismo, el amiguismo…
pero pa'qué hablar de esto.
Lo que sí les digo es que deseo de todo corazón que se cumplan las
promesas, por lo menos las del Juanchito, porque las del cacique mayor
no se ha visto ni una culminada. Están poniendo cortinas de humo con
temas que sí son importantes, pero hay otros que también lo son, como la
creación de trabajo por ejemplo, el aumento de sueldos, porque lo que
dieron no fue un aumento...fue una limosna que no se la cree nadie. Ojo,
reconozco que hay que dar tiempo.
El Juancho asume con una deuda de 10 millones de dolares, mucha
plata, pero no tanta como los 100 que dejo el ex-intendente de
Montevideo...Por eso siempre digo, en todos lados se cuecen habas..
Ya me voy el lunes otra vez pa’ San Ramón a terminar el trabajo. Estamos
haciendo unas porteras, un mataburro y dos bebederos y la vieja quiere
algunos arreglitos dentro de la casa; creo que en dos semanas
terminamos.
Ahhhh, me olvidaba de contarles: la Susana estaba loca de alegría,
me había visto en cinta....digo, en la TV... Me dice que parecía Robert
Redfor. Cuando el Juancho estaba dando el discurso yo estaba a su
izquierda, detrás de Ruibal y cuando este se movió.....aparecio esta
belleza. Si lo pasan otra vez pongan atención y verán al loco.
Otra cosa, fue un día de alegría, pero ¿saben cuál fue la más
grande?....¡CUANDO ME SAQUÉ LOS ZAPATOSSS!!!!
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